Has visto la pelicula de Dicaprio "El Aviador"?. El protagonista estaba enfermo del trastorno obsesivo compulsivo por miedo a los microbios.
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un tipo de trastorno de ansiedad. Si tienes TOC, tienes pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones. Es posible que hagas lo mismo una y otra vez para intentar que los pensamientos desaparezcan.
Las acciones repetidas se llaman compulsiones.
Algunos ejemplos de obsesiones son el miedo a los gérmenes o el miedo a lastimarse. Entre las compulsiones mas comunes se incluye lavarse las manos, contar, revisar una y otra vez las cosas o limpiar. Cuando no se trata, el TOC puede dominar la vida de una persona.
Los investigadores piensan que tal vez los circuitos cerebrales no funcionen adecuadamente en las personas con TOC y tiene una tendencia familiar.
Con frecuencia, los síntomas comienzan en la infancia o la adolescencia. Los tratamientos que combinan medicinas y terapia suelen ser eficaces.
El trastorno obsesivo compulsivo tiene dos componentes principales:
1. Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes que se repiten una y otra vez. Con frecuencia ocurren sin ninguna razón. Ejemplos:
- Miedos exagerados (como miedo a ensuciarse y a los microbios)
- Dudas persistentes (como preocuparse sin cesar de haber dejado la estufa encendida)
- Sentimientos de agresividad (como sentir que uno podría hacerle daño a otra persona)
- Impulsos sexuales que le causan vergüenza
2. Las compulsiones son acciones que uno repite para ayudar a calmar la ansiedad de sus obsesiones y, en su mayoría, implican realizar de manera exagerada actividades como:
- Controlar, por ejemplo verificar muchas veces que cortó el gas de la estufa
- Contar
- Guardar
- Acomodar
- Limpiar, Limpiar, limpiar y seguir limpiando
- Alinear todos los cuatros de la pared para que se vena derechitos
Estas acciones pueden controlar la ansiedad durante unos instantes, pero el alivio usualmente no es duradero.
Frecuentemente, las personas con trastorno obsesivo compulsivo sienten mucha vergüenza de buscar ayuda. Pero, sin tratamiento, el trastorno puede afectar su vida laboral, social y familiar, y, con el tiempo, puede llegar a gobernar su vida entera.
