Desgraciadamente, como con la mayoría de las medicamentos, junto a sus efectos positivos pueden aparecer otros no deseados. Es importante aprender a reconocerlos y poner los medios para corregirlos.
La aparición de estos efectos indeseables no es igual en todas las personas. Muchos apenas tienen importancia, otros pasan con el tiempo, otros pueden ser indicativos de toxicidad y es por ello que siempre deben ponerse en conocimiento del médico.
En un principio, mientras se ajusta la dosis y el cuerpo se acostumbra, pueden aparecer los siguientes efectos secundarios del litio:
Aumento de Sed
Más Orina
Ligeras naúseas
Molestias de estómago ligeras
Temblor leve de manos
Somnolencia ligera
Debilidad muscular
Disminución del interés sexual
Mareos
Aumento de peso
Sabor metálico en la boca
Boca seca
Acné o psoriasis
No te asustes por esta lista tan larga, nunca aparecen todos juntos y generalmente son de muy baja intensidad. Sobre todo al iniciar el tratamiento, un cuidado especial ha de ponerse si se conduce o maneja máquinas peligrosas.
Tomando las pastillas con las comidas se pueden evitar muchos de los posibles efectos desagradables.